Negro Noviembre:

¡qué bueno asociar al color negro con buenas oportunidades para todos los gustos! Pero ¿cómo se originó el concepto actual del “Viernes Negro”? Según Wikipedia, fue en Filadelfia,​ donde se utilizaba para describir el denso tráfico de gente y vehículos que abarrotaba las calles al día siguiente de Acción de Gracias. El uso de este término comenzó alrededor de 1961 entre los oficiales de policía encargados de la regulación del tráfico y se extendió al resto de los estados a partir de 1975.

Más adelante, surgió una explicación alternativa, refiriéndose el término «negro» a las cuentas de los comercios que pasan de números rojos a negros, gracias al superávit que se produce por las grandes ventas de ese día. 

Al fin, se trata de un gran fenómeno del comercio minorista que supone un enorme aumento en las transacciones comerciales de las empresas que desean aumentar sus ventas durante las fiestas. El inicio resultó ser un movimiento desproporcionado de las personas a la hora de comprar regalos, adelantándose en muchos casos a las compras de Navidad, lo que provocaba aglomeraciones y hasta agresiones involuntarias, por la carrera para obtener las mejores ofertas. Por eso, para evitar los accidentes del pasado, cuando solo era un día (precisamente el último viernes del mes de noviembre), en la actualidad las ofertas se suceden a lo largo del mes y tienen el mismo efecto benéfico que entonces: ventas, dinero, fluidez financiera.

Viernes Negro es una tradición global en estos momentos, y sigue fiel a su objetivo original: producir un generoso movimiento de dinero en el sector comercial. Muchas empresas a menudo venden los artículos de su stock al costo o menos. ¿Están perdiendo dinero? No necesariamente. En todo caso, es una forma de recuperación de capital inmovilizado en mercadería que cuesta vender o que pasó de temporada y que es interesante transformar en efectivo para motorizar el negocio en las próximas etapas del año. Pues, ya sabemos que lo que invertimos en mercadería no siempre es un activo y generar fluidez financiera es fundamental para cualquier empresa.

Así que, ¡bienvenido Viernes Negro! Por muchas ventas, y por una buena recuperación de capital para la salud financiera del negocio. ¡A vender se ha dicho!

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